38 CON NOMBRE Y APELLIDO













Cuando mis muertos compañeros
son el amante pervertido y su marido
El místico político con su traje a raya, su corbata
El usurero hambriento con sus dedos curvos
El codicioso porno con su baba
El cura sonriente con el cebo
El sucio misionero con sus pulgas
El sidoso casto con su esposa
El atribulado funcionario con su viático
El exitoso marinero con su robo
El pedagogo pretencioso sin monedas
El monje travestista con su paranoia y con su novia
El camionero millonario con su hermana
El carnicero de la esquina con la inquina
El cartero con las suelas y con mi esquela
El primo culposo con su idioma y con secuelas
El enfermo tan distante con su ira
El peluquero rebosante con sus pelos y tijeras
El maestro arrogante y la cautiva envidia
El corrupto con su rezo en la bajada
El jefe petulante y lame culos para arriba
El dentista que se peina para atrás
y el juez insoportable con su embudo
que me apunta con su dedo.
Todos ellos tienen nombre y apellido.
Por supuesto; son amigos míos.
Con todos ellos haría la nueva inquisición
serían mis templarios
futuros banqueros, mercaderes intocables
y serían los peores monjes
de la intolerancia.
Más bien monaguillos de chingana.
Cuchipanderos curagüillas o loros calleuques
chambreando su pichanga mis huachacas tirillentos.
A lo más guevones inamibles
¿Querís que te diga una cosa?
¡Odio la poesía!
La que ojean; la que escribes.