160.- PRIMA EN LA


Cuando llegué a esa fiesta con mi prima
ella tenía un vestido can can
y a mí.
Mis zapatos de abuelo brillaban
al son del High Bass
En la pista de baile pasaban las luces
y mis pasos
como lo hice en el espejo de luna,
mansamente humedecido.
Lo hice para que ella me abrasara delgada,
todavía casi sin pechos
para que me acariciara alba
todavía casi desnuda,
cuando todos durmieran
frente al espejo de luna
gimiendo bajito:

te quiero mucho,

casi te amo.