Un poema disciplente, sin escrúpulos e insolente, para cada día de un año bisiesto. RUBEN CARCAMO BOURGADE
140.- NERUDA-GARDEL
Cuando Neruda es ilusionista
de la imagen de sinestesia
ves el truco. No hay sinónimos,
ni más explicaciones
acabará como estatua de bronce
cual Gardel,
que cada día canta mas despacio.
…Y a propósito;
dejen de colgarle el pucho,
de soplarle la bufanda
y repetir sus atoradas alabanzas
que no ven
no da más
sus huesos quebradizos y ambarinos
soportan lamentos argentinos
como las flatulencias envasadas de nuestro bacalao.
141.- FAULKNER
Cuando Faulkner no sabía
que el sonido y la furia hablaban
con duros adjetivos
y rígidos epítetos
donde siempre son vencidos,
el sonido y la furia, por la culpa,
mas nunca sometidos.
142.- LAS CARTAS DEL TAROT

Cuando de todos los libros de mi biblioteca
descubro que guardé sólo una frase
irrepetible
pura
que no podía ser modificada
ni contaminada
y mis libros queridos.
Mis amadas páginas pudriéndose
mis adorables masturbadas
sólo enmarcan la ventana por donde pasa tanta gente:
Los mormones golpeando tantas veces incontables
para preguntar si estoy en paz con dios,
los traidores que me miran en lo oscuro
para saber si estoy con mucha ira.
Los insurgentes
sin conocer mi risotada
Los indigentes
que sueñan con culparme.
El cartero
que sólo trae cuentas
y no el saludo ingrato que yo espero,
Los muertos de la risa y cobradores vengativos
Sobre todos estos últimos,
pirañas de mis bolsillos,
para los cuales escondo mis caudales
Y la amante que ya no soporta mis huidas
Y mi dinero
que se escapa presuroso a puras carcajadas
del quilombo bullicioso de mis bolsillos rotos.
Para eso están los caracoles tan custodios
del mio tesoro en mi pecera
porque nada me es más grato
ni sagrado
que proteger mi sed en la cantina
mi ebriedad tan amorosa
en el acuario que me aturde
y por la cual yo me deshonro
y vanaglorio.
Calladamente tiro mis cartas del Tarot
para saber si debo abrir o no
la puerta negra de mi casa negra
para que pase mi mujer alegremente oscura
y mi hija tenebrosa en su burbuja,
elegante, con sus hijos retardantes,
la comparsa tata de las mierdas putrefactas
que prosigue con mi sangre,
¡que se retiren los rapaces nietos!
Aquellos
que murieron reventados en la caída del avión
arrollados por el autobús
destruidos por el carro bomba
agobiados por el incendio de su hogar
abrumados por la mujer que los dejó
superados por la falta de dinero
despreciados por la hija con el hijo sin padre conocido.
la mujer del proxeneta
y la hoz
que en mi ventana espera al que se asoma,
son el martilleo de estas teclas que golpean mi cabeza
para lo cual
me protejo gruesamente con los libros de mi biblioteca
y el absurdo intento de ceguera
de la orquídea inmensa que yo era.
…
Y era la frase que yo escondo
creo, de Carpentier:
El pez gris de aquel estanque
bostezaba en agua musgosa
mirando con ojo redondo
al hombre sobrante...

144.- JUAN SINN
Cuando quiero decirte Juan Sinn
y a ti Francisco Montaner
y a ti Lina
y a ti
que te recuerdo con amor y sin ofensas
que no tendría miedo de besar el desnudo torso
en la luna que tú quieras,
ni de bailar con los ojos entornados
el sonido que te arrulla
ni de acariciar tu muslo en la jornada,
que acogí al desamparo en el responso
para que nunca estuvieras solo
a pesar de no pertenecer a esa pisada
y decirte que amo sin condiciones
sereno,
irremisiblemente santo de los ángeles
tu sexo.
146- AH, DIOS
Cuando la enfermera me pregunta
si soy homeópata al leer Hojas de Hierba
se me van las ganas de la intrusa
se apelmazan las miradas
se encogen los meñiques
se me viene la acidez temperamental
y se apachurran las comisuras por donde me introduce su jalea
su sonrisa musa que es muy boba
y más grande que su popa
¡Qué mujer más desagradable! ¿No?
147.- CANTOS DE VIDA Y ESPERANZA
Cuando no dejo de adorar los Cantos de Vida y Esperanza.
reverencio a Rubén Darío
pertenece a pocos:
a las ínclitas razas ubérrimas
a los pararrayos celestes.
al minúsculo ritmo y al clarín de los cisnes
al jaspe bacante y al jarrón de cristal
y también a la novia de Abril.
149.- PERÚ
Cuando viví en Perú
Sí, sí.
viví en Perú huevón
Pero en Perú,
ni el inca de Trujillo
se acordaba de Vallejo ni de Ciro
del Alumno y el maestro
Viví
en el Cuzco diariamente
Lima en la solapa
y al pie de la montaña.
yo con ilo.
Y yo - que sé -
pregunté por todos ellos
pero nadie se acordaba de sus muertos
de los muertos que eran nuestros.
Desde siempre casi siempre desde el lecho.
Me presentaron eso sí, en Cuzco
sus nuevos muertos sin haber nacido
porque eran muertos muy recientes
pero no eran nuestros los mortales
eran los ekekos justicieros
o toros sobre el techo
con razones que ignoramos
y turismo.
Pero de los muertos muertos
nadie se acordaba
de los comunes muertos.
Hay demasiadas aves
que se venden en la calle muchas veces
muchas aves por un simple plato de lentejas.
Demasiado abono en sus respuestas.
Muy poco salitre en su mirada
Me dijeron que eso nunca era mío
y yo les dije :
nunca tuve
en Los Andes cara a cara
de ese muerto, nada.
En la selva me dijeron que en la costa
y en la sierra que en la selva.
Me lo dijeron en quechua
para que me quedara claro.
Pero escuchaban en español
sin reconocer a los ladrones
los comunes nuestros esos,
cuando viví en Perú.
150.- PATERAS

Cuando bogan los barqueros
y cantan bateleros en Venecia vaporetos
nadie sabe lo que quieren
los balseros del Caribe
con sus remos.
151.- PLAGIO
Cuando plagio a Francisco Quevedo
no muero de frío porque es lumbre
alimento incandescente y credo sempiterno
que seduce y arde cuando tengo frío.
no muero de frío porque es lumbre
alimento incandescente y credo sempiterno
que seduce y arde cuando tengo frío.
152.- NICA
Cuando venero la Obra Gruesa
a imagen y semejanza
de un Parra contundente
y todo lo que viene después son
Terminaciones imaginadas;
las cuales están desniveladas
o imaginariamente descuadradas
con un color imaginario
o textura imaginaria
a ritmo imaginario
de este poeta imaginario
postulando a un premio imaginario
de un concurso imaginario.
153.-MUERTES Y MARAVILLAS
Admiro la Muerte y Maravilla de Teillier
por caminar tan despreocupadamente por mi casa
con las mismas cosas vistas
apelando a defunciones indocumentadas,
a los caballos que pastan en la cerca
donde duerme siesta mi triciclo
mientras el peluquero afila su navaja
y hurga en la espuma del hisopo
en la amarga historia de la viuda de mi pueblo
que es mi madre
y del zapatero extinto
que prolongó la jornada de mis pasos
en las lejanas calzadas de mi infancia
cuando no tenía edad ninguna tarde.
154.- PURA SED
Cuando Omar Jaïyam es el profeta
“para que el día en que muera
“se me lave con vino
“y el día del juicio
“busquen mis huesos
“en el polvo de la taberna.
Pon hermana
mi epitafio donde quieras.
“para que el día en que muera
“se me lave con vino
“y el día del juicio
“busquen mis huesos
“en el polvo de la taberna.
Pon hermana
mi epitafio donde quieras.
155.- LA CAMA DE NERUDA

Cuando Pablo Neruda descargó en mis sueños
la dimensión infinita de los hombres
y su discurso pedante
temblador de las nirvanas
correligionario y comandante
con demasiados mausoleos y pañuelos
cubriendo todo el cielo
no deja espacio ni a los muertos.
Prefiero de Neruda ese hombre obeso
durmiendo con Matilde en cama flaca
con sus resortes y el oxidado eco de la tos
que parece un suspiro solitario de un mascarón de proa añejo
sólo útil para cazar gaviotas con sus alas boquiabiertas
en el ángulo superior izquierdo
de los marcos de marinas y retratos de navieros puertos.
Y sacudiéndose los pelos de un corte caballero
para que la boina complete su ridículo vacío
donde duerme un gato cada vez que pienso
en ese misterioso que le sopla con sus versos
las cuadernas
y cristalerías de colores de todas las vitrinas
del boliche anónimo
que le vendió el pan más duro
y se quedó con todo el vuelto.
157.- CONFISCAR
Manos arriba
y me registra me confisca
La Revolución
del Átomo.
pero no toca La Sagrada Familia
de Engel, porque es creyente.
El soldado me registra me confisca.
Miro aquella bota y me sonrojo de sus marchas
de su rigor infante
de su severidad paupérrima
de su aspereza huérfana
y de su miedo inconcebible a la nobleza
y a la decencia.
158.- FIDELIDAD
cuando la fidelidad es intensa,
hay complicidades inconfesables
hay culpas inmorales
hay entregas desnudas y exclusivas;
compulsivas
hay caricias irrepetibles
pero por sobre todo;
comunes muertos
los cuales contienen a todas las mujeres
y a todos los hombres.
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